Capítulo 24 ¿UNA CHISPA?

Esperé que los hombres de seguridad vinieran a buscarme para escoltarme a la salida. Me quedé sentado en la tierra húmeda, limpiándome las manos con el papel aluminio arrugado, aceptando que el juego había terminado. Massimo no toleraba la insubordinación, y yo acababa de romper una de las reglas pr...

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