Capítulo 9 SOBORNO… SOBORNO.

La cocina de la mansión Castiglione era un insulto directo a mi cuenta bancaria. Tenía el tamaño de un restaurante comercial, con mesones de acero inoxidable que brillaban tanto que podías usarlos de espejo para afeitarte, y una despensa climatizada que almacenaba más comida de la que yo había visto...

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