Capítulo 10 Entre telas y encajes

El silencio que siguió a las palabras de Nanda se sintió como una mecha encendida en medio de la habitación. Frente al enorme espejo de marco dorado, Nanda sostuvo la mirada sin pestañear. Mantuvo la barbilla en alto y la postura erguida, rehusando dar un solo paso atrás a pesar de la presencia impo...

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