Capítulo 23 Mis propias reglas

Nanda volvió a su habitación con el corazón martilleándole el pecho. Cerró la puerta tras de sí y se apoyó contra la madera, intentando regular su respiración. La discusión con Alexander aún le ardía en la garganta, pero en medio de esa rabia, una claridad fría y desconcertante empezó a abrirse paso...

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