Capítulo 18 Capítulo 18

Sebastián

Renata se quedó sentada en el sillón, con la mano en el cuello y los ojos clavados en mí, y me devolvió la mirada como una mujer que no acaba de decidir si va a maldecirme o a agarrarme por la camisa.

Me dio lo mismo cuál eligiera.

—Renata.

—¿Qué?

—Sube a cambiarte, en un rato baj...

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