Capítulo 68 Capítulo 68

Sebastián

Subí la escalera de a dos escalones con el hombro gritándome y el corazón golpeándome contra las costillas, y frené en seco frente a la puerta del cuarto, que no cedía. Estaba trabada por dentro, con algo pesado detrás. Golpeé con la palma abierta.

—Renata. Soy yo. Ábreme.

Del otro ...

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