Capítulo 125 C-125

La puerta de la Oficina de Amadeo se cerró detrás de ellos, dejando fuera el murmullo de los empleados y las voces de los directivos que todavía permanecían reunidos en la sala de juntas. Sarah caminó hasta los ventanales, mientras él se quitaba la chaqueta y la dejaba sobre el respaldo de su sillón...

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