Capítulo 50 Capitulo 50

La luz del mediodía se colaba por entre las cortinas de lino blanco, iluminando suavemente la habitación con una calidez dorada que acariciaba la piel como un susurro tibio. El aire olía a flores frescas, a madera encerada y a los restos sutiles de un perfume masculino que aún flotaba en las sábanas...

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