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—Espera —llamó Nolan, deteniéndola en seco.

Ella se detuvo de forma dramática y giró sobre un talón.

—Aquí ya terminamos.

—¿Ah, sí? —Una sonrisa le tironeó la comisura de los labios.

Se incorporó y juntó el índice y el medio, golpeándolos entre sí. Uno de los hombres que estaban detrás de él sac...

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