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Ella se apartó de inmediato de su alcance en cuanto le dio el puñetazo. Sacudió la mano derecha para aliviar el dolor. Lo había golpeado con más fuerza de la necesaria, pero ¿de qué otra manera se suponía que debía reaccionar ante su falta de respeto?

—¡Nunca me llames así! —gritó, manteniéndose fu...

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