169

—Hola, Blu, te he extrañad…

Rosa no lo dejó terminar; corrió hacia el auto con la puerta abierta, se metió y la cerró de golpe.

—¿Qué haces aquí? —gritó.

Prácticamente se le sentó encima porque él se negó a moverse cuando ella entró, y no había tiempo para discutir con Marie mirándolos.

—¿Qué es...

Inicia sesión y continúa leyendo