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Nolan la seguía a todas partes. De la sala al dormitorio y luego a la cocina. No dejaba de rondarla y ofrecerse a ayudar. Pero no había nada en lo que pudiera ayudarla; ella solo estaba tratando de alistarse para ir a trabajar.

—¿Podrías sentarte en algún lado? —preguntó cuando ya no lo aguantó más...

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