Capítulo 12 La verdad que nadie quería contar

El apartamento olía a polvo y a recuerdos que ya no me pertenecían del todo.

Me quedé sentada en el suelo de la sala durante lo que parecieron horas, rodeada de las hojas que Isabella me había entregado. La luz que entraba por la ventana cambió de dorada a gris, y después a la penumbra azulada del ...

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