Capítulo 20 La parte que faltaba

La voz del abuelo llenó el estudio como si estuviera sentado en la habitación con nosotros.

Adrián no bajó el teléfono. Lo sostuvo con la mano firme, pero yo podía ver la tensión en cada línea de su cuerpo. Me quedé de pie a su lado, lo suficientemente cerca como para que el rostro anciano de Eduar...

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