Capítulo 22 Lo que Sofía ya no puede callar

El auto atravesó la ciudad como si el tiempo se hubiera vuelto personal.

Adrián no dijo una sola palabra durante el trayecto. Solo conducía con la mandíbula apretada y una mano firme en mi rodilla, como si necesitara el contacto físico para no desmoronarse después de la confrontación con Mateo. Yo ...

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