Capítulo 29 29

Mantenía los ojos puestos en aquella mujer de hermosa cabellera negra, y curvas de infarto, mientras se sentaba frente a mí. Esbocé una pequeña sonrisa y froté mis manos temblorosas, removiéndome inquieta en el asiento. ¿Por qué estaba tan ansiosa? Quizás era por el hecho de que apenas minutos atrás...

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