Capítulo 39 39

Una estruendosa risa burlona brotó de mis labios, sin que pudiera contenerla, y comencé a negar, agitando las manos, en tanto lo observaba con desaire.

—¿De qué estás hablando? Williams ya es mi esposo, la boda por la iglesia es una mera formalidad. —comenté, sin dejar de reír, sentándome nuevament...

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