Capítulo 10 Después de todo, un Alfa.

El recorrido hasta el departamento fue silencioso, tenía que marcharse de allí, no quería deberle más de lo debido a aquel hombre de ojos celestes, Layla suspiraba con melancolía mientras sus ojos dibujaban figuras con las parpadeantes luces en el camino, Beaumont era un hombre imponente y seguro de...

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