Capítulo 12 Por el amor de una dama.

Esteban observaba con frialdad a Alfred.

— ¿Es así joven Alfred? Puedo pensar de igual modo que en este asunto que puntualiza, nos aqueja a ambos, una sociedad convenida entre ambos imperios es lo suficientemente importante para que el propio Lord lo atendiera el mismo, en lugar de enviar a un omeg...

Inicia sesión y continúa leyendo