Capítulo 448

El timbre del teléfono interrumpió mi sueño reparador y gemí mientras lo agarraba de la mesita de noche. —¿Hola?

  

Se escuchaban sollozos y me senté.

  

—¿Rem? —dijo entre hipidos.

  

—¿Natalie?

  

—Cariño, ella se ha ido.

  

—¿Quién se ha ido?

  

—Michelle.

  

—¿A dónde? —pregunté, no completament...

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