Capítulo 35 Pequeños gestos que pesan

Pequeños gestos que pesan

A la semana de haberse instalado en el piso, Elara empezó a salir.

No lejos. No con valentía ostentosa. Solo lo suficiente como para recordar que el mundo seguía existiendo más allá de las paredes claras y los ventanales altos. La primera vez fue por pan. Caminó tres manz...

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