Capítulo 36 El peso de la justicia

El silencio que siguió a la entrada de Guillermo Villanueva en el despacho presidencial del piso veinticuatro fue absoluto, denso y cargado de una electricidad gélida. Orlando permaneció inmóvil junto al gran ventanal de cristal, con las manos aún congeladas a medio camino de los bolsillos de su sac...

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