Capítulo 13 13

―Entonces será la primera mentira suya que realmente me moleste.

―Qué suerte la mía. Pensé que ya llevaba unas veinte.

Aren no sonrió.

Eso consiguió que dejara de hacerlo yo también.

Nos quedamos frente a frente, con la puerta cerrada y el silencio de sus aposentos alrededor. Hacía unos minutos habr...

Inicia sesión y continúa leyendo