Capítulo 30 El peso de las ausencias

El domingo amaneció con una claridad inusual, como si la tormenta de los días anteriores se hubiera llevado consigo no solo la nieve y las nubes grises, sino también el veneno que había infectado los cimientos de la mansión Volkov. La luz del sol se filtraba por los ventanales del salón principal, b...

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