Capítulo 74 La gota que colma el vaso

El silencio que siguió a la tormenta en la biblioteca era más pesado que la propia nieve que comenzaba a golpear los ventanales de la suite. Nikolai no se había sentado desde que regresaron. Caminaba de un extremo a otro de la estancia con la agitación de un depredador que ha visto cómo intentaban p...

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