9-Bailando con la música callejera

El olor penetrante del yodo no me trae a la mente imágenes de cortes o cirugías, sino de erizos de mar, esas extrañas criaturas del océano inevitablemente relacionadas con mi iniciación en el misterio de los sentidos. Tenía ocho años cuando la mano áspera de un pescador puso una lengua de erizo de m...

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