Capítulo 18 Capítulo 18: El ritmo de la noche y la rendición de la fiera

El silencio en la suite era denso, tibio, casi palpable. La luz de las últimas velas parpadeaba contra las paredes en tonos rosa pastel, proyectando sombras largas que se entrelazaban sobre el dosel de la cama. El olor a sudor, sexo y rosas aplastadas envolvía la habitación como un santuario privado...

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