Capítulo 43 Capitulo 42

El sol romano se filtraba por las ventanas del restaurante, tiñendo de dorado el lugar donde Valentina y Benjamín compartían un último desayuno junto a su familia. El aroma a café recién hecho se mezclaba con la melancolía que flotaba en el aire.

—¿Estás bien, mi amor? —Preguntó Benjamín, su voz ca...

Inicia sesión y continúa leyendo