Capítulo 47 Capitulo 46

Las manecillas del reloj parecían danzar en una macabra burla, cada tic-tac resonaba como un golpe en el corazón de Valentina y Jazmín. Las horas se arrastraban con la lentitud exasperante de una tortuga, cada minuto un recordatorio de la llamada que no llegaba.

Berlín no llamaba, y ese silencio he...

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