Capítulo 12 Última fila

Última fila

A las cuatro de la tarde los juzgados de familia huelen a café frío y a vidas que no caben en una carpeta.

Mateo iba de la mano. No en brazos. Lo había pedido así y se lo respeté hasta que se me rompió el orgullo de madre. En la puerta del 4º, Adrián se adelantó un paso. Catalina, al o...

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