Capítulo 49 Capitulo 49

Algo que no es un escrito

El silencio se rompió a las nueve y media de la mañana del día veintiuno, y no fue con un correo.

Fue con Tomás, que entró a la cocina con el teléfono en la mano y la cara distinta. Mateo estaba en el suelo, dibujando una puerta sin número, la misma de ayer, como si el ve...

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