Escuchando a escondidas

—Oye, ¿por qué no dices nada? —me preguntó Noami después de un rato, probablemente cansada de esperar mi respuesta. La verdad es que me había quedado en blanco, mi mente dando vueltas con mucha información e imaginación. El pensamiento principal era que, por más hermosa que fuera su petición para mi...

Inicia sesión y continúa leyendo