Contraatacando

—Muévete, cabezón.

La voz vino desde dentro de mi cabeza, justo en el mismo momento en que sentí una ráfaga de energía que se movía desde mi vientre hasta mi pierna; y de repente estaba al otro lado de la habitación, justo enfrente de Chyra, quien me miraba con la boca abierta.

¿Qué acaba de pasar...

Inicia sesión y continúa leyendo