Capítulo 47 Capítulo 47: La Última Firma

El eco de nuestros pasos resonaba con solidez en el majestuoso pasillo marmolado del juzgado cantonal de Ginebra. A mi lado, Elena apretaba mi mano con una mezcla de firmeza inquebrantable y un ligero nerviosismo imperceptible para los demás. Mi motivación para estar allí ya no respondía a la ven...

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