Capítulo 56 Capítulo 56: La Última Firma

El crujido rítmico de la grava húmeda bajo nuestras botas acompañaba el paseo mañanero por los senderos de la residencia ginebrina. El aire frío que bajaba de los Alpes traía un aroma a pino y a tierra mojada que llenaba los pulmones de una tranquilidad limpia, casi extraña tras tantos años de na...

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