Capítulo 28 Mi reserva más indecente

Santino

Le tiro del pelo hacia atrás intentando apartarla de mí para no acabar en su boca, pero ella no está dispuesta a permitirlo. Debe saber lo que intento decirle porque niega con la cabeza y solo va con más fuerza.

—¡Carajo, me vengo! —casi le grito mientras el orgasmo me atraviesa.

Vari...

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