Capítulo 53 53

—Tú. Y eso empieza a asustarme mucho más que cualquier grieta.

Me quedé frente a él, con la llave de mi habitación todavía entre los dedos.

—No puedes decirme eso y esperar que entre tranquilamente a dormir.

—No esperaba tranquilidad.

—¿Qué esperabas?

Julian tardó en responder.

—Que no huyeras.

La p...

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