Capítulo 61 Con las extensiones en la mano

Astrid Vanderwall

Juro por todos los dioses, santos, beatos y hasta por los ratones que intento contenerme. Pero al ver que mi esposo intenta quitársela y no lo consigue, solo hago lo que una esposa que se respeta haría.

La tiro del cabello para sacarla de encima de mi hombre.

—¡Ay! —grita, c...

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