Capítulo 20

Negué con la cabeza. Ya estaba hecho. Pero aún podía cambiar las cosas para Bambi.

—O van tras de mí por robarlo, o van tras de ti. Y eso no puede pasar.

Ella se rió, luego se recostó en la cama. El sudor perlaba mis brazos.

¿No veía el peligro en esto?

—¿Cuánto tienen? —preguntó—. ¿Dónde guarda...

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