Regalos

Me despierto aún somnolienta, escuchando una voz calmada llamándome, pero estaba demasiado cansada para distinguir lo que decía y lo que quería en ese momento.

—Querida, despierta, vamos a tomar café.

Abro los ojos lentamente y veo a ese hermoso ser solo en su bóxer, sosteniendo una bandeja de des...

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