Capítulo 20 La batalla

El chófer llegó en una camioneta oscura con vidrios polarizados y por la tristeza en los ojos de Rosie, supe que era hora de despedirnos.

—Volveré pronto—besé su frente con dulzura—, te compensaré cuando regrese.

Le dirigí un leve asentimiento de cabeza al chófer, quien abrió la puerta para que mi...

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