Capítulo 25 Nuestro dolor compartido

Desperté a primera hora de la mañana y para mí fue una gran sorpresa ver a mi esposo durmiendo en el suelo, junto a su cama, quise llorar nuevamente, pero está vez se contuve no deseaba incomodarlo nuevamente; pues sabía que mi actitud fue lo que lo alejó de mí anoche.

Ese hombre que yacía sin cami...

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