Capítulo 28 Tentación inminente

—¿Crees que puedes jugar conmigo, Siena? —gruñi con la voz ronca, atrapado entre el desconcierto y la violenta marea de testosterona de mi lobo interior exigía responderle como macho dominante.

—No es un juego, Nate—susurró Siena arqueando ligeramente el cuerpo contra mi mano, con una sonrisa desaf...

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