Capítulo 11 Lo que el avión se llevó

El segundo orgasmo me destrozó de una forma distinta.

No fue la liberación casi violenta del primero. Fue más profundo. Más largo. Una ola que empezó en el punto exacto donde los dedos de Damián se curvaban dentro de mí y se expandió hasta los dedos de los pies, hasta la raíz del cabello, hasta ese...

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