Capítulo 21 Lo que se construye después del odio

La mañana del sábado me desperté sola en una cama que no era mía.

Por un segundo el pánico fue absoluto. El techo demasiado alto. Las sábanas demasiado suaves. El olor a colonia masculina impregnado en la almohada. Luego la memoria regresó en una oleada cálida y aterradora: la confrontación con Cam...

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