Capítulo 9 La calma antes del veneno

El té de manzanilla temblaba apenas en sus manos. No era el avión. Era ella. Ese temblor fino, casi invisible, que delataba lo cerca que había estado de romperse por completo en el suelo de un baño de clase turista. La observé en silencio mientras daba un sorbo pequeño, cuidadoso, como si incluso be...

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