Capítulo 197 ¿Está bien?

—Arabella, siéntate —la voz de Salvatore sonó desde atrás, inusualmente suave y desprovista de su habitual dureza de mando—. Tienes que limpiarte, pareces un fantasma.

—No me voy a mover de aquí, Salvatore —respondió ella sin apartar los ojos de las puertas cerradas con la voz temblando por una mez...

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