Capítulo 140

El suelo no era solo suelo. Era un enemigo silencioso, un campo de pruebas que no gritaba, no amenazaba, simplemente existía. Sólido, implacable, esperando a que alguien se derrumbara primero. La tierra caliente se sentía viva bajo sus manos, áspera, desigual, llena de pequeñas piedras que se incrus...

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