Capítulo 15 Unas horas de tranquilidad

Todavía estaba furiosa por la conversación con Isaac cuando mi teléfono comenzó a sonar. Lo tomé de la cama y vi que era Lían.

—¿Qué quieres? —contesté, sin disimular mi mal humor.

—Buenos días para ti también. ¿Se puede saber quién te ha arruinado la mañana?

—Mi maravilloso marido. Acaba de exig...

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