Capítulo 16 Una disculpa

Las horas pasaron volando. Compré de todo: vestidos, pantalones, zapatos y accesorios que jamás me habría permitido cuando trabajaba como enfermera. Incluso entré en una tienda de ropa interior, aunque Lían se negó rotundamente a acompañarme y prefirió esperarme afuera, muerto de vergüenza.

—No ent...

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